martes, 17 de enero de 2012

Signo de interrogación

Conversaciones extrañas... Extrañas porque no obtienes nada... Nada salvo un final... Final que nunca sabes si ha sido bueno o malo... Malo, que te deja con mal sabor de boca aunque no sabes por qué... ¿Por qué? Yo también me lo pregunto... Me pregunto si merece la pena seguir con este juego... Juego que, por cierto, siempre pierdo... Pierdo porque me desarmas... Me desarmas a sabiendas de que no podría hacerte daño aunque quisiera... Aunque quisiera, pero no quiero... No quiero porque te respeto... Respeto que, coincidirás conmigo, no te mereces... Mereces desprecios... Desprecios y cariño, una de cal y otra de arena, como haces tú... Tú, atractivo y destructivo... Destructivo como esas conversaciones extrañas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario